martes, 10 de octubre de 2017

EL CHE: "LA HISTORIA SIN FIN"A propósito de la reedición del libro "El Pensamiento del Che, de Michael Löwy"



Por Hugo José Suárez

            En el sector de "novedades" del FNAC, una de las grandes librerías de París, se encuentra un estante lleno de nuevos textos que giran sobre un mismo tema:  El Che.

            Son múltiples las razones que conducen a que el Che esté nuevamente en el centro del debate: el descubrimiento de sus restos en Bolivia, la conmemoración de los 30 años de su muerte, el fuerte impacto ético-político de su pensamiento y personalidad, etc.

            Entre aquellos libros, volcamos la atención a la reedición del trabajo de Michael Löwy: "El pensamiento del Che Guevara, un humanista revolucionario", texto escrito en 1969 y que se convirtió en un clásico para quienes deseaban conocer al Che.  El libro se tradujo al español (con quince ediciones), portugués, alemán, inglés, griego, turco y thai. 


            El autor es uno de los pensadores marxistas que más aportó a una visión no ortodoxa y muy renovada de esta línea de pensamiento.  En su recorrido intelectual abrió varias compuertas sobre los estudios culturales.  Trabajó con Lucien Goldmann, y a través de las herramientas de la sociología de la cultura explicó la evolución de algunos intelectuales marxistas, tal es el caso de Lukács ("Por una sociología de los intelectuales revolucionarios.  La evolución política de Lukacs 1909-1929", 1976).  En búsqueda de las "afinidades electivas" entre determinadas conformaciones sociales, y en particular entre el romanticismo alemán y el mesianismo judío, analizó la generación de intelectuales judíos de fines de siglo pasado en Europa Central (Ernest Bloch, Goerg Lukács, Erich From, Walter Benjamin, Franz Kafka, etc.), en el libro "Redención y utopía" (1988).  Finalmente, volcó la pluma hacia la experiencia latinoamericana, intentando comprender el surgimiento del "cristianismo de la liberación" como un resultado de la "afinidad electiva" entre el marxismo y cierto tipo de catolicismo de la época ("The War of Gods.  Religion and Politics in Latin America", 1996).

            En la reedición del texto sobre el Che, Löwy se pregunta si es posible comprender hoy "las razones de Ernesto Che Guevara?" y responde que "hay alguna cosa en la vida y mensaje del médico-guerrillero argentino-cubano que habla todavía a las generaciones de 1997".

            La vida del Che sigue siendo de una riqueza a descubrir en cada una de sus facetas.  Con esta motivación nos acercamos a Michael Löwy para conversar sobre el tema; fruto del encuentro son las palabras que siguen.


H.J.S.  En los últimos meses han aparecido una serie de publicaciones sobre el Che. ¿Cuál es su opinión al respecto?

M.L.    Obviamente el hecho que sea el 30 aniversario de la muerte del Che, provoca un renovamiento del interés por su figura y pensamiento.  Ahora, sería un error explicar eso mecánicamente simplemente por el 30 aniversario.  Por ejemplo en el año 1983 se cumplieron 30 años de la muerte de Stalin, que fue un hombre mucho más poderoso que el Che, e idolatrado por millones de seres humanos, y absolutamente nadie se interesó por conmemorarlo, así que ese hecho no explica nada. 

            Yo creo que si hoy tenemos tantos libros, artículos de revistas, películas, discusiones, conferencias, encuentros, etc, sobre el Che, es porque sí hay algo en su pensamiento, vida, mensaje y sacrificio, que interesa y llama la atención a las personas, dice algo a la imaginación de la gente y de la juventud en particular.  Esos eventos y discusiones son un síntoma de la actualidad del mensaje del Che.

            Ahora, dentro de ese montón de libros y cosas que salen, hay de todo, lo mejor, lo peor y lo mediocre.  No se puede hacer ahora un balance detallado de esa producción, pero hay investigaciones interesantes, se han descubierto documentos, hay juicios políticos muy discutibles como el de Regis Debray (además que más psicológico que político), etc, pero toda esa efervescencia es la expresión de un interés grande que hay en la gente.

HJS.   En la introducción de la reedición de su libro, usted afirma "...insisto en creer que muchas ideas de Guevara nos interpelan todavía".  ¿Cuál la importancia del Che hoy?

ML.     Pienso que como vivimos en una época donde el capitalismo aparece no sólo como "el mejor de los mundos posibles", sino como el único mundo posible, es extremamente importante un pensamiento como el del Che que rechaza de la manera más tajante, radical y categórica desde el punto de vista social, político y ético al sistema capitalista. 

            La propuesta del Che es un pensamiento anticapitalista radical en el sentido que va a la raíz del problema, que es la alienación humana inherente en la lógica del capitalismo.  Según el Che, el enfrentamiento entre los seres humanos, y la lógica de "el hombre es el lobo del hombre" es la regla fundamental del capitalismo.

            Yo creo que la primera actualidad es el hecho de ser un pensamiento que no acepta y que niega el capitalismo como sistema económico, social, político, cultural, ético, etc.  Obviamente no es una propuesta únicamente de la negación, sino también de la alternativa, y ahí veo un segundo aspecto de la actualidad del Che.  El trató de pensar un nuevo socialismo distinto del modelo soviético y del llamado socialismo real.  Tal vez no logró hacerlo hasta el final, se puede decir que su reflexión sobre el socialismo ha sido interrumpida por su muerte, su pensamiento que estaba en evolución, y sobre una serie de cuestiones tal vez su ruptura con el modelo soviético no fue suficiente, pero hay una serie de planteamientos suyos que buscan una vía alternativa a ese sistema.  Y hoy que históricamente se ha sancionado el fracaso de ese tipo de socialismo real, una reflexión como la del Che, que trataba de implantar una vía alternativa, vuelve a ganar actualidad.

            El tercer elemento que me parece importante subrayar es su humanismo revolucionario, es decir un pensamiento que plantea las cuestiones políticas y económicas a nivel de la humanidad, o sea a nivel universal.  El Che siempre citaba una frase de José Martí: "Todo verdadero hombre debe sentir en su mejilla el golpe dado a cualquier otro hombre", ese es un pensamiento humanista, universalista e internacionalista (porque el internacionalismo es la expresión política concreta de ese humanismo).

            Me parece también que hoy el Che es actual, porque más que nunca en el pasado, vivimos ahora en un mundo unificado, en un planeta que ha sido totalmente homogeneizado y globalizado bajo la dominación totalitaria del capital financiero y de los mercados, y esa realidad necesita respuestas que sean universales, no se puede enfrentar a ese sistema monstruoso a nivel puramente local o nacional.  Ahí también veo una actualidad del Che, que es alguien que pensaba en escala mundial y de toda la humanidad.


HJS.   El Hombre Nuevo ha sido una de las ideas que más ha repercutido del Che.  ¿A su entender en qué consiste lo esencial de este planteamiento?

ML.     El tema del Hombre Nuevo -aunque él decía hombre, pero yo diría el ser humano porque es hombre y la mujer- está relacionado con esos tres elementos.  El ser humano de la sociedad actual se ha transformado en enemigo de su hermano.  No es que los individuos sean "malos" antropológicamente, sino que el sistema capitalista exige aplastar a los demás para que uno avance, es la lógica misma del sistema.  Entonces el Hombre Nuevo es plantear una idea de ser humano más allá de la que conocemos en el sistema capitalista o los sistemas de dominación y enfrentamiento de los unos con los otros.  Es la idea de un ser humano y de una sociedad nueva, socialista, sin clases, igualitaria y democrática, en que estén dadas las condiciones efectivas de la solidaridad.  La solidaridad entonces exige condiciones humanas de vida para que pueda desarrollarse (aunque eso no quiere decir que no podamos crear actos, iniciativas y movimientos sociales en los cuales predomina la solidaridad en resistencia en contra del capitalismo).

            En los movimientos sociales y en los grupos que luchan por otra sociedad, se van desarrollando relaciones fraternales solidarias, y ahí se está preparando el HN.  Es lo que decía el Che, allí se está lanzando la semilla de lo que va a ser el HN.  Eso también permite juzgar a los movimientos políticos o sociales que se consideren socialistas, revolucionarios o comunistas: si promueven la fraternidad, la solidaridad entre sus miembros y se relacionan con la gente humilde, entonces sí están fieles a su propio ideal; cuando contrariamente promueven la opresión, la dominación, la discriminación, la intolerancia, entonces no son semillas del HN, sino que están reproduciendo las relaciones existentes.

            Y relacionando esto con el tercer tema, el HN es el ser humano universalista, no le preocupa sólo lo que pase a su familia, ciudad y nacionalidad, sino que tiene una sensibilidad humana universal, humanista en el sentido pleno de la palabra.

HJS.   Cambiando de tema a la realidad contemporánea, con respecto al movimiento zapatista en México, en su libro usted afirma que "el reciente levantamiento zapatista de Chiapas representa una variante nueva, inesperada, de la guerrilla rural: sin aspirar a la "toma del poder", pretenden ser una fuerza al servicio de la sociedad civil mexicana en la lucha por la democracia".  Cuál cree que ha sido la influencia del Che en el Ejército Zapatista para la Liberación Nacional (EZLN), hay una relación entre el Che y los zapatistas?

ML.     Sí y no.  Marcos y los fundadores del zapatismo venían del guevarismo, y de él tienen muchos elementos: la confianza en la lucha armada, la necesidad de formar un ejército popular, la idea de una visión internacional e antiimperialista, etc..  Ahora bien, no se trata de copiar ni de imitar, cada revolución siempre es nueva e irrepetible, así que creo que los zapatistas han demostrado una increíble creatividad político-cultural.  Así, el zapatismo es una mezcla nueva y original compuesta por el guevarismo, la cultura maya de los indígenas, elementos de la Teología de la Liberación, y sobre todo la herencia campesina del primer zapatismo de Emiliano Zapata.  Con todos estos elementos se produjo un cóctel explosivo donde uno de los ingredientes es el guevarismo.



            Después de 30 años parece importante cuestionarse sobre las personas que motivaron a toda una generación, particularmente cuando en su pensamiento encontramos opiniones que hoy podrían ser muy válidas, como es el caso de la posición crítica del Che frente al bloque soviético, la burocracia estatal, el Hombre Nuevo.  Parece que las ideas del Che todavía tienen algo que decirnos.  Así concluye Löwy la presentación de su libro:

"El mundo de hoy, luego de la caída del muro de Berlín, el fin de los regímenes autoritarios de Europa del Este, el triunfo de la globalización capitalista y la hegemonía de las ideologías neoliberales, pareciera encontrarse a años luz de aquel en que vivió y luchó Ernesto Guevara.  Sin embargo, para aquellos que no creen en la pseudo-hegeliana "fin de la historia", ni en la eternidad de la economía de mercado capitalista-liberal, para aquellos que rechazan las injusticias sociales y la marginalización de los pueblos del Sur por el "nuevo orden mundial", el mensaje humanitario y revolucionario del Che queda como una ventana abierta hacia el futuro".




            Hugo José Suárez es sociólogo, estudia posgrado en la Universidad Católica de Lovaina.

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